Lo que escribe Kalikatros. Espero os sea grato http://kalikatros.lacoctelera.net Escribo sin complejos. De lo que leas, no te quedes perplejo. es-es Gastronomía the-shaker v0.1. More on http://www.the-shaker.com Para Muchas vertientes http://kalikatros.lacoctelera.net/post/2011/12/27/para-muchas-vertientes 2011-12-27T13:40:09+00:00 Espero muchas vertientes que al acusarme de plagio no te mueva nada más que el error de creer que es cierto.

¿O escondes alguna aviesa intención?

Te recuerdo que tengo registradas en la propiedad intelectual de la Comunidad de Madrid algunos de mis escritos, y si insistes en tu error de acusarme de plagio quizas tengan que dirimir este caso en los tribunales de justicia.

Te espero en http://kalikatros.lacoctelera.net/ y hablamos.

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Aventuras y desventuras de una meretriz de lujo. http://kalikatros.lacoctelera.net/post/2011/07/27/aventuras-y-desventuras-una-meretriz-lujo 2011-07-27T12:05:08+00:00  

Nota del autor

 

Esta es una novela pornográfica, no lo voy a negar. Pero el lector sagaz, observará que la pornografía queda relegada a un mero instrumento, pero necesario, porque va unido a los personajes que por razones particulares de cada uno, caen en las profundidades de sus circunstancias, ¡o de su miserias!

No lo neguemos, todos somos licenciosos aunque algunos pretendan mitificar el sexo como proveniente del alma y del amor.

Y no nos engañemos, el sexo basado en todas las mas bajas pasiones del ser humano, es lo que al final casi todos caemos. El amor es maravilloso para mover los sentidos más nobles del ser humano.  Pero no seamos hipócritas: la mayoría de las veces fornicamos más que hacemos el amor.

Advertirán también los lectores, que la protagonista no tiene apellidos; el motivo es muy simple: no pretendo que ninguna dama en la que coincida el nombre y los mismos, pueda verse reflejada en la historia. 

Juro, que Manolita es un personaje totalmente inventado; que no me he basado en su concepción absolutamente en las posibles circunstancias reales de ninguna mujer, por lo que si hay coincidencias con algunas, vuelvo a jurar que nada tengo que ver con ellas.

El lector encontrará en los primeros capítulos de la novela escenas escabrosas; pero como todos sabemos que existen en la mente humana ese tipo de aberraciones sexuales, no he querido esquivarlas, ¡eso sí! he procurado narrarlas en su cruda realidad, pero con cierta sensibilidad.

Narro dos escenas de escatología en las primeras páginas que pueden herir la sensibilidad de algún lector. Aunque el leyente agudo se habrá percatado, que, lo que intento es poner de manifiesto la bajeza moral de unos individuos que bajo su apariencias de personas ejemplares, viven en ellos los más asquerosos extravíos sexuales. Y que eran merecedores de tales defecaciones.

Manolita se hizo así misma en una sociedad que limitaba los derechos de las mujeres; porque supo ver, oír y callar en aquellos años de represión. Y durante la Democracia fue fiel a si misma y a su pasado.

Bien es verdad, que mantuvo un grave pecado hasta la vejez; pero al fin y al cabo no afectaba a terceros, sólo a su conciencia. Y al final como pecadora arrepentida, halló la absolución, y quedó en paz con ella misma y con Dios.

A Partir del capítulo VI. Página 41. conocerán a la auténtica Manolita; y al final, se darán cuenta, que el fondo de esta historia es un canto a la ternura.

Que la disfruten.

 

Febarsal.

 

 

Capítulo 1

 

Durante 30 años he regentado una Casa de Putas; (permitan que lo denomine de esta forma un tanto displicente); pero es que en mi País, el pueblo liso y llano donde los hombres van a "aliviarse", lo llaman así: Casa de Putas.

Podría haber empleado otros nombres menos significativos, como por ejemplo: casa de tolerancia, serrallo, casa de citas, casa de lenocinio, casa de trato, casa pública, prostíbulo o burdel; pero sería intentar disfrazar lo que por mucho que se intente disimular, siempre será lo que es: una Casa de Putas.

Por ella han concurrido miles de hombres de todas las edades y personalidades: el político, el estudiante, el catedrático y el militar; ya que desde su apertura, ha atravesado por múltiples apariencias debido a las circunstancias política sociales de cada momento.

También podría escribir un libro de mil páginas narrando todas las anécdotas, ocurrencias, eventos y peripecias allí acaecidas; pero me voy a limitar a narrar aquellas vivencias que bien personalmente o mis chicas, fueron testigos directos de las mismas; y el resto, a contarles las aventuras y avatares en los que me vi implicada.

Inicié mi actividad en el año 1960; tenía a la sazón veinte años.  Mi País estaba regido por una Dictadura; ya que había salido de una guerra fraticida por culpa de las ideas políticas y religiosas. Y ya se sabe, el triunfador, impone las suyas a la fuerza.

 La sociedad imperante era machista, y exclusivamente entendía de dos tipos de mujeres: decentes o putas. Pero la gran paradoja, es que las decentes estaban socialmente más "puteadas"  que las prostitutas.

 Seguro que se preguntarán los motivos de algo que parece incongruente, pero es que aquella sociedad, era la incongruencia propia.

La mujer decente era la que defendía los valores que dictaba la Santa Madre Iglesia: llegar virgen al matrimonio, ser fiel y sumisa esposa, e ir a misa todos los domingos y fiestas de guardar.

Y las casadas, quedarse preñadas todos los años, ya que la venta de anticonceptivos estaba muy controlada; además de ser pecado mortal su utilización para evitar los embarazos.

A las decentes solteras que les dejaba el novio abandonadas y fecundadas, si eran pobres se convertían en la vergüenza de la familia, y eran repudiadas. Pero si eran ricas, hacían "un viaje de turismo al extranjero", y por arte de birlibirloque volvían "desembarazadas".

Las familias numerosas eran premiadas por aquel Régimen, y las consideraban ejemplos de madres abnegadas dignas de los mayores elogios las que rebasaban la docena de hijos. Por eso no es de extrañar, que el peor insulto que se le podía hacer a un hijo, era llamarle "hijo o hija de puta".  Y el que se atrevía a llamárselo a otro, seguro que el final eran los juzgados o las Casas de Socorro. La madre era lo más sagrado del mundo, ¡Y pobre del que se atreviera a mancillar su honor!

Sin embargo nosotras las putas, no teníamos los "privilegios de las decentes". Podíamos vestir pantalones, fumar y beber alcohol, y nos pintábamos el rostro con todo tipo de perfiles. Alternábamos en clubes,  y cruzarnos de piernas para que se nos vieran las bragas.

Las Casas de Citas, durante un tiempo estuvieron toleradas por el Régimen, pero con severísimos controles sanitarios; y el acceso a las mismas estaba exclusivamente reservado para los hombres mayores de edad.

Creo haber resumido en pocas palabras el tipo de sociedad que imperaba en mi País en aquellos años. O sea: una sociedad machista, donde el hombre era la fuerza, y la mujer su reposo en caso de la esposa, y su entretenimiento en caso de la querida o puta, que venía a ser lo mismo.

La diferencia entre puta y querida, estribaba generalmente en la edad y en el físico. Las muy jóvenes y agraciadas, aspiraban a tener ese amante millonario pero cateto, que les mantenían hasta que se cansaban de ellas; pero el final de casi todas era el mismo: El burdel.

 

 

Capítulo 2

 

Año 1958

 

Vivía en un pueblecito muy pequeño llamado Los Alcores; y en esa hora tonta que dicen tenemos las mujeres, un viajante de alpargatas muy guapo él, me hizo una tripa cuando tenía diecisiete años.

Mi padre y mis dos hermanos me echaron de casa por considerar que era la deshonra de la familia. Mi pobre madre nada pudo hacer, salvo llorar y rezar todos los días. Y fui estigmatizada por el alcalde, como una maldición para el pueblo.

Con mi barriga, una falda, un jersey, un sujetador y dos bragas, y sin apenas recursos económicos, abandoné el pueblo y me vine a la capital a buscarme la vida; pero lo que encontré fue mucha hambre y piojos.

Gracias a don Celestino, el párroco del pueblo, me aceptaron en una casa de beneficencia para chicas descarriadas.

A las dieciséis semanas de embarazo, aborté de una forma natural, ya que si quería tener a esa criatura.

No sé como me sobrevino, porque no me dieron explicaciones, sólo escuché decir que estaba muy débil y con anemia, y que el feto no había podido seguir el proceso de gestación debido a la falta de los elementos necesarios para la culminación de la vida.

Superado el trauma que me supuso el aborto, y rebasado el tiempo máximo que podía permanecer en la casa de acogida, me pude colocar de mujer de la limpieza en una de las casas de citas más famosa del lugar. Ya había cumplido los dieciocho años.

Aquí empezó mi vida a resurgir; pues aunque durante seis meses, me hinché a limpiar todos "los restos del amor pagado" que dejaban aquellos señores de porte tan distinguido; allí mismo aprendí más de la vida en esos ciento ochenta días, que el resto de la misma intentando ser una mujer honesta y honrada, tal como mandaba la Santa Madre Iglesia.

Un día después de comer me dijo doña Patrocinio, la dueña de la casa:

--Manolita, ¿Sabes que los clientes se fijan más en ti que en mis niñas?

Efectivamente, así era. Muchas veces tuve que parar los pies a más de uno de aquellos señores haciéndome la tonta. La verdad que tenía 18 años esplendorosos, pero a todos decíamos que tenía veintiuno, ya que al ser menor no podía ejercer la prostitución.

 El comisario Fernando Lopetegui era amigo íntimo de doña Patrocinio; y como se acostaba gratis con todas las niñas, hacía "la vista gorda". Por eso me adelanté a ejercer "el oficio".

--Ya me he dado cuenta; pero mire usted, yo no sé si serviré para esto.

--Ven conmigo, verás como vas a sorprenderte.          Me dijo a la vez que me tomaba de la mano y me llevaba a su habitación; en donde el lujo, el boato y el buen gusto se manifestaba por las cuatro paredes y en el techo.

--¿Te gusta lo que ves?

--¡Jolín! Claro que me gusta, esto no lo tienen ni las señoras más ricas de mi pueblo.

--Es que las señoras decentes no pueden tener estos lujos.

--¿Y por qué no? Pregunté con ingenuidad manifiesta.

--Porque las señoras decentes dependen de sus maridos; y éstos, las tienen como siervas, no como amantes. Y las esposas no necesitan estas clases de atenciones, es un pecado; pero para las queridas no, porque como ya están condenadas a ir al Infierno, en la Tierra pueden hacer lo que quieran.

No podía entender sus razonamientos, pero lo que observaba a mi alrededor no era un sueño, era una realidad palpable. Abrió un armario y quedé alucinada de la cantidad de vestidos a cual más bonitos que contenía.

--Te voy a transformar para que compruebes lo preciosa que eres. Después de manipular mi rostro y mi cuerpo durante un buen rato, dijo:

--Mírate en el espejo.

No quedé alucinada, quedé totalmente deslumbrada; en unos minutos me había convertido en una princesa.

Me desprendió de mis viejas y vetustas ropas; dio libertad a mi pelo del color del oro, dejando que transitara hasta más allá de mis hombros, pues estaba preso en una especie de moño que parecía más bien un repollo.

Dio una sombra profunda y misteriosa a mis ojos, y emitió luz a mis labios; labios sensuales que invitaban perennemente a ser besados. (Eso era lo que me decía aquel viajante que me dejó preñada)

Mí cuerpo de un metro setenta centímetros, adquirió unas dimensiones desconocidas dentro de aquel vestido que doña Patrocinio había estimado el ideal para que se luciera en mí anatomía. Parecía una diosa salida del Olimpo.

Odiaba a mis caderas y mi trasero porque me parecían demasiado anchos, y mi pecho también me parecía desproporcionado, pero ¡Oh! milagros de la plástica: fui ubicada por doña Patrocinio en mi verdadero espacio...

...Y aquella burda y paleta niña de pueblo, se había convertido en una mujer capaz de poner a sus pies a todos los hombres...

Por mi mente pasaron fugazmente las imágenes que me hicieron tan desgraciada: el pueblo, mi familia, la casa de acogida, el hambre, los piojos, y el aborto. Y supe al instante que mi vida había cambiado radicalmente.

Doña Patrocinio miraba con delectación la obra de arte que acaba de crear conmigo; y al ver la expresión agridulce de mi rostro, supo que aquella Manolita que limpiaba "su Casa", se iba a convertir en una princesa al alcance de muy pocos. Sólo pude abrazarme a ella y darle las gracias.

--¿Te atreves a salir al salón así? Me dijo muy convencida. Dentro de poco empezarán a llegar los clientes, te aseguro que todos cuando te vean se van a poner a tus plantas para solicitar tus favores.

--Una pregunta ¿Cuánto ganan sus chicas?

--En un mes, más que tú en un año limpiando la basura que dejan esos que te van a admirar como a una diosa en cuanto te desnudes delante de ellos, porque tu cuerpo Manolita es como el de una deidad.

Quedé perpleja, y al recordar todas las vicisitudes que me trajo aquella hora tonta, y me dije: acordándome de Vivien Leigh en la película: "Lo que el viento se llevó".

"A Dios pongo por testigo, que si por mi vulva dejé de ser una mujer honrada; por mi vulva seré reivindicada"

 

 

Capítulo 3

 

No tenía experiencia, pero me dijo doña Patrocinio que fuera yo misma, tan natural como siempre, que mi cuerpo era la mejor tarjeta de presentación. Sólo me hizo una recomendación:

--Se dulce y comprensiva con aquellos que requieran tus servicios, y proporcionales ese rato que sus esposas no saben darles. Y ten en cuenta, que son personas muy respetables, de alto nivel profesional, político e intelectual, casados pero aburridos.

Era cierto, y eso me reconfortaba. En el poco tiempo que llevaba en "la Casa", todo el proceso se producía de una forma muy especial; se respiraba en el ambiente paz y tranquilidad, y "las señoritas" nunca tuvieron un percance ni una mala nota por parte de los señores que les requerían.

--Y no te preocupes, que los primeros días estaré pendiente de ti para que no encuentres dificultades.

 

Mi primer cliente

 

Fue un marqués, de unos cincuenta años. Debo decir, que, doña Patrocinio de momento no me sacaba al salón con todas "las niñas" para lucirme ante los clientes.

Dijo, que un bombón como yo sólo podía ser "degustado" por los muy especiales; y me retuvo en sus aposentos privados al que únicamente tenían acceso muy poquitas personas.

La señorita recepcionista anunció la llegada de don Servando, Marqués de Flores del Campo, a quien hizo pasar inmediatamente; era uno de los clientes VIP.          Después de los besos de rigor, el señor Marqués que ya me había hecho "el escaner", dijo:

--Usted como siempre Patrocinio, tan hermosa y elegante.

--Su excelencia que me ve con buenos ojos. Pero los años pasan.

--Para usted no, se lo dice uno que le conoce desde hace muchos años.

 -¿Y esta señorita tan preciosa? Dijo dirigiendo a mí su mirada.

--Algo especial, reservada para los asiduos de su categoría.

La mirada del señor Marqués era limpia y clara, quizás vi algo de tristeza en la misma. Era un hombre de porte distinguido; alto y muy bien conservado para su edad. Le sirvieron una copa de coñac que degustó con deleite durante unos minutos, sin duda era un sibarita, por lo que mentalmente me preparé para satisfacer plenamente sus deseos.

--Manolita, disponte, que el señor Marqués quiere estar contigo, dice que se ha enamorado de ti fulminantemente.

Me sentía muy segura y serena, cosa que me extrañó para ser la primera vez que fornicaba por dinero; y esto me dio ánimos para afrontar mi primer encuentro.          Y lo mejor: el señor Marqués no me producía ningún tipo de aversión. Todo lo contrario, su aroma a limpio me agradaba. Por lo que me dispuse a enfrentarme a  mi primer gran reto.

Me tomó del brazo y me llevó a la suite reservada para estos clientes. Estancia que conocía bastante bien, pues había quitado muchas sábanas y toallas mojadas.

Me sentí como una diosa al saber que ahora iba a ser yo la que dejara las secuelas de mi actividad, ya que ese tiempo sería de oro; porque me dijo doña Patrocinio que las propinas que dejaba don Servando eran muy generosas, y yo estaba dispuesta a ganármelas con creces.

--¿Sabes niña que de verdad me he enamorado de ti? Pareces más ángel que meretriz. Me dijo con los ojillos fulgurantes por deseo.

--Gracias don Servando, pero soy lo que soy por los avatares que de la vida. Le dije poniendo carita de serafín.

Me tomó ahora por los hombres con ambas manos y me dijo que le viera como a su esposo. Que su señora no quería o sabía satisfacer sus deseos, y que soñaba con una esposa amante y abierta a todos sus pretensiones sexuales. Y así empezamos la comedia.

--Cariño, hoy he tenido un día agotador; la finca de los Jarales no me da más que problemas y disgustos, menos mal que te tengo a ti, que eres el bálsamo de mis penas, y el remedio de mis angustias. Y cuándo llego a casa me haces olvidar todo lo malo del día

--Sí, esposo mío, sabes que tu mujercita siempre será tu sostén.

--¡Hablando de sostenes! ¿Y este tan erótico que llevas puesto? ¡Coño! Pero si parece que te hacen las tetas más hermosas.

--Pero cariño. ¿No te acuerdas? Le dije a la vez que me quitaba la falda. Si este conjunto me lo regalaste porque decías que me lo imaginabas puesto, y te excitaba.

No podía creer que fuera capaz de interpretar el papel de esposa; pero al ver el brillo en los ojos del Marqués, supe que lo estaba haciendo muy bien, porque se estimulaba por momentos.

--¡Pero que ofuscado estoy, cariño! Disculpa mi despiste.

--¡Y yo qué me lo había puesto por ti, y sólo para ti! Le dije poniendo cara de enfado.

--No te enfades conmigo mi amor, sabes de sobra que lo eres todo para mí. Deja que te lo quite yo, quitarte el sostén y bajarte las braguitas es una de las emociones más grandes que siento.

--Si esposo mío; bájame las braguitas cómo sólo tú sabes hacerlo.

--¡Pero es que alguien más te las ha bajado! Exclamó un tanto airado.

Había metido la patita con ese: "cómo sólo tú sabes hacerlo", y temía lo peor, el desencanto del Marqués. Pero supe reaccionar muy bien. Y le dije llorando:

--Me ofendes esposo mío. Sabes de sobra que nadie me ha bajado las bragas. Lo que pasa, que doy por hecho, que no hay en el mundo un "bajador de bragas" mejor que tú

--¡Perdona, perdona, cariño! Pero que burro soy.

--Te perdono, pero no vuelvas nunca más a desconfiar de mí.

Me situó boca abajo, y me temía algo raro. ¡Pero no! Sentí su aliento en mi espalda, y como con sus dientes asía la braga.

¿Me las querrá bajar con la boca?  Pensé para mí.

Y así fue, aunque ardua la tarea, ya que bajar unas bragas con los dientes no es nada fácil, se notaba su destreza en tan complicada acción. Ya me las tenía justamente debajo de los glúteos.

--¡Qué hermoso culo tienes, cariño! Dijo con voz trémula por la emoción.

Me abrió la rajita con los dedos pulgares de ambas manos, y me temía lo peor: que me la metiera "por ahí"; cosa que nunca nadie había hecho, por lo que me dispuse a aguantar el dolor que dicen que da la primera vez. Pero al ver que "la tenía floja", supe que no podría.

Lo que metió fue otra cosa. Notaba como mi ano se mojaba con las viscosidades de su lengua; en mi vida había experimentado algo similar, era relajante y gratificante. Pero cuando me dijo:

--Cariño, cuando tengas ganas de hacer caquita me avisas.

--¡Pero leche! ¿Qué querrá este guarro, que le defeque?  Pensé para mis adentros. Y le dije:

--Cariño... es qué no tengo ganitas.

--¡Uy uy yu yuy! Pues aquel vestido tan caro y que tanto te gusta, y que te prometí regalar si te portabas bien... No sé... no sé... si te lo podré comprar.

--Jolín! Por un vestido, me ensucio en el Marqués y en toda su familia.

--Espera, cariño... que ya puedo, ya puedo.

Apreté con todas mis fuerzas, que unido a la lubricación de mi ano con su boca, de repente me vinieron las ganas. ¡Milagros de la mente! Lo malo que voy estreñida y suelo evacuar como dicen en mi pueblo: mojones.

Me situé en cuclillas, justamente encima de su boca, y volví a pegar otro empujón.

--¡Ya asoma... ya asoma...!  Dijo con una alegría desbordada,

Como es imposible ensuciar sin orinar, la misma fuerza lo provoca, al igual que el relámpago anuncia al trueno, evacué por ambas vías en su boca para toda su satisfacción. Me relamió toda la zona hasta dejarla más limpia que la patena; y lo hizo con tanto ardor, que masturbándose, eyaculó entre espasmos y gemidos. Y eso fue todo. No hubo más.

La propina que me dio fue tan generosa, que cuando abrí una cartilla de ahorros con esa suma, el empleado de banca, me miró como diciendo:

¿De dónde coño habrá sacado esta tía tamaña cantidad de dinero? Si es más de lo que yo gano en un mes.

Y no iba mal encaminado en sus apreciaciones, sobre todo de donde lo había sacado.

 

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ZP: La razón de los irresponsables y el plato de lentejas http://kalikatros.lacoctelera.net/post/2011/07/01/zp-razon-los-irresponsables-y-plato-lentejas 2011-07-01T09:13:24+00:00  

El que no sepa que es la dignidad, no llegará a entender este razonamiento. Y los que crean que es una rémora para andar por el mundo, porque la decencia en política no es rentable; lo rechazarán.

Que José Luis Rodríguez Zapatero es el político más indecente que ha dado España; lo ha dejado tan evidenciado, que será el paradigma de la inmoralidad por los siglos de los siglos, porque la Historia es la imparcialidad en su más pura expresión. El tiempo pone a cada cual en su sitio.

No voy a recurrir a las decenas de mentiras que ha pronunciado en su etapa de Presidente del Gobierno de España; todos las conocemos. Voy a analizar la actualidad, cuando en los agonías de su mandato, todavía no es capaz de tener un rasgo de honestidad, y reconocer su fracaso ante la pura y dura realidad de los hechos acaecidos durante su mandato.

Pedir un rasgo de honradez al inmoral, es como pedirle "peras al olmo"; por eso Zapatero en su impudicia, es incapaz de ver esa pura realidad que ha dejado a la inmensa mayoría de los españoles. Ni el fracaso de las elecciones del 20Mayo2011, le hacen verla. El "loco" siempre cree, que los locos son los demás, no él.

Las negociaciones en Democracia, sobre todo en un sistema como el Español actual, en donde partidos regionalistas tienen entidad nacional, hace que cuatro votos en un momento dado, tengan más poder que ciento cincuenta. Por eso Aznar tuvo que negociar en 1996 con nacionalistas para obtener la mayoría del Parlamento. Pero el resultado de aquellas negociaciones le dieron la mayoría absoluta en la siguiente legislatura. Esto es irrefutable.

¿Las negociaciones de Zapatero con nacionalistas y pro terroristas, le darán la mayoría absoluta al PSOE en las próximas elecciones? Obviamente no, Zapatero ha "vendido España" a los "anti españoles" por "un plato de lentejas". No ha negociado.

Señor Zapatero, no lo podrá evitar ya: ha entrado usted en la lista de los gobernantes más miserables de España. Será usted la vergüenza para sus descendientes.

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Sapore di sale http://kalikatros.lacoctelera.net/post/2011/01/11/sapore-di-sale 2011-01-11T21:01:23+00:00

Sapore di sale - ¡Vota por mi grabación!

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El diario de un "consentidor" http://kalikatros.lacoctelera.net/post/2010/12/31/el-diario-un-consentidor 2010-12-31T03:31:10+00:00  

 

Aviso: Cualquier parecido de este relato con la realidad es pura coincidencia. Aunque algún lector puede que encuentre bastantes analogías

 

Jueves: 15 de Marzo de 1980 

 

Tengo 35 años, llevo casado ocho con la mujer más maravillosa del mundo de la cual sigo enamorado hasta la médula. Después de muchas vacilaciones, decido comenzar hoy a plasmar por escrito en este diario, las múltiples sensaciones que desde hace un tiempo machacan mi mente, y que me están llevando a unos estados emocionales que aún sin llegar a la locura, me producen desvaríos en esos sentimientos en donde deberían afincarse la estabilidad, la paz y el asentamiento del hombre realizado.

Esta es la cuestión: no me siento realizado a pesar de haber alcanzado lo que cualquiera de mi edad ambiciona: carrera universitaria; trabajo estable bien remunerado, secretaria, un coche utilitario; piso confortable; chalet en la sierra para pasar los fines de semana, y un apartamento en Benidorm para veranear. Y lo más importante: dos hijas que me dan la vida.

Yo mismo me pregunto lo que seguramente se preguntarán los que lean este relato: ¿Qué es lo que me falta en la vida para encontrar la estabilidad emocional? Y llego a la siguiente conclusión: ¡Necesito sentir los efectos devastadores del amor!

 Pero no un sufrimiento material, no. Necesito experimentar en mi alma el "infierno de los celos". Me siento egoísta y ruin; no es justo que posea todos los bienes materiales y espirituales que dicen dar la felicidad completa. ¡Pero que es la felicidad completa! ¿Existe?

 

Viernes: 16 de Marzo de 1980

 

Hoy me he levantado con un estado de ánimo excelente. Hace poca más de un hora hemos hecho el amor apasionadamente. Mi mujer llena tanto mis neuronas, que no concibo la vida sin ella. Y me vuelve asaltar la misma pregunta: ¿Merezco tanta felicidad? Ella me dice:

 -Cariño, no sé si será una impresión mía, pero desde hace un tiempo a esta parte, te noto extraño, cambiado,  sobre todo cuando hacemos el amor.

-¿Y cual es ese cambio? -Le pregunto con curiosidad.

-No sé. Veo en tus ojos una expresión distinta, y tus orgasmos me parecen más frenéticos que de recién casados.

 

Debo aclarar, que mi mujer tiene un sentido de percibir las cosas que a veces "da asco", pues no se le escapa ni una; aunque también me consta, que, se calla la mayoría de las veces por delicadeza; y también digo muy alto y claro, que es la discreción hecha mujer.

 

-¡Joder cariño! -Dije algo molesto. ¿Pero es que también me auscultas cuando me corro?

-Mi vida: que tengo tu rostro junto al mío, y el ver a mi hombre la cara de emoción que se le pone en ese momento cumbre del amor, para mí es contemplar algo tan maravilloso como los efectos que le produce mi amor.

-Pues cuando tú te corres yo me entero sólo por los suspiros que pegas, no me entretengo en mirar la cara que pones.

-Porque los hombres vais a lo vuestro. No tenéis la sensibilidad de la mujer

 

Quedé un momento pensativo, y es cuando me di cuenta que si, que no podía ocultar por más tiempo a mi mujer de donde provenía ese cambio, cambio que yo nunca le había ni insinuado. ¡Pero por su sagacidad, lo había detectado!

 

Sábado: 17 de Marzo de 1980

 

Hoy decido abordar con mi mujer el tema, se ha percatado de mis inquietudes y como entre ella y yo no existen más secretos que aquellas irrelevantes cosas que es mejor callarlas para que no sean mal interpretadas, me sincero con ella.

 

-La verdad cariño, que igual es una tontería, pero que cada día me asalta más una idea, hasta el punto que lo has notado.

-Me figuro lo que es... ¿La sombra de otra mujer?

-No.. no... -Replico con autoridad -Ni mucho menos, no necesito el placer de otra mujer... Necesito... -Enmudecí, no me atreví a seguir.

-El placer de otro hombre será, ¡digo yo! Porque otra cosa no sé que puede ser.

-No te lo puedes ni imaginar cariño, es algo que se sale fuera de tus percepciones.

-Me tienes en ascuas, ¡Explícate de una vez!

-Verás... Necesito sentir... no sé si el placer o el dolor de los celos...

 

Quedó estupefacta, nunca podría haber imaginado tal declaración, porque jamás se había hablado de ese tema.

 

Domingo: 18 de Marzo de 1980

 

A mi señora se le notaban en los ojos las consecuencias que le dejó "mi confesión". Se percibía muy claramente que había estado todo el día dando vuelta al tema. Por lo que a la hora de la siesta lo volvió a abrir.

 

-He estado dando vueltas y más vueltas a lo que me dijiste ayer noche, y sigo asombrada. ¿Para que quieres sufrir con los celos?

 

Me vino a la cabeza una respuesta del genial músico catalán Xavier Cugat, cuando alguien le comentó, que su mujer Abe Lane, le ponía los cuernos, Dijo:

 

"Es preferible compartir un bombón con otro, que comerse una mierda uno solo"

 

-Cariño, sabes que soy un hombre muy equilibrado...

-¡Por eso me extraña tanto esa actitud tuya!¿No será un sarampión de primavera?

-Ni cielo, no... Es algo que ha entrado esa idea dentro de mi mente... me excita, me provoca, y hurga en mis neuronas cada vez con más insistencia.

-O sea... que me quieres ver follar con otra. ¡Es eso! ¿verdad?

 

Quedé algo confuso. Mi mujer detesta el vocablo "follar"  jamás lo emplea cuando hablamos del tema... Por eso no supe reaccionar debidamente.

-Pues lo siento cariño, pero conmigo o cuentes para esa cochinada, yo soy una mujer muy decente. Y además, si se enteraran las niñas... ¡Qué..!

 

Lunes 19 de Marzo de 1980

 

Mi mujer es como la del Cesar: "además de honrada debe parecerlo". Por eso cerré el tema. ¡De momento! Pero me dispuse a encontrar la forma de llevar a cabo aquello que me atormentaba cada vez más. Imaginar a mi mujer debajo de un tío, ensartada por "una buena verga" , me enervaba hasta límites insospechados.

 Pero lo que me trasladada a la locura más exquisita, era imaginar ser besada por otros labios masculinos. Mi mujer tiene unos labios tan perfectos y bien moldeados que rompieron el modelo cuando les dieron forma. Dos hileras de dientes que semejan un mar de coral; y un óvalo de cara, que ya quisiera tener Ava Gardner.

 De repente me vino la gran idea. Tuvo un novio antes de conocerme, un tal Félix, y al que llegué a conocer. Un chaval muy simpático, mundano y ocurrente, aparte de un bello ejemplar de hombre moreno de un metro ochenta y cinco, y porte distinguido. Me consta, que, tardó en olvidarle bastante tiempo, incluso aún ya casada, y que le quedó un bonito recuerdo de aquella relación; pero que rompieron porque el tal Félix era un golfo de mucho cuidado; viajante de comercio, y con una novia en cada puerto.

 No tardé en localizarle, ya que conocía muy bien sus apellidos, por lo que le localicé en la guía telefónica sin problemas.

 Martes: 20 de Marzo de 1980

 -Ringggg... Ringgg... ringggg.

-Diga.

-Hola, ¿eres Félix?

-El mismo, quillo.  Félix es sevillano. Para los que no lo sepan, la palabra "quillo"  es una expresión muy sevillana, diminutivo de chuiquillo... chico. - ¿Quién eres tú?

-Ni te lo imaginas. Soy el marido de tu ex novia.

¿Cuál de ellas?

¡Coño tío! La novia más guapa que has tenido en tu vida. La que le llamabas "Muñequita de Marfil".

 Quedó parado, se le escuchaba como le había alterado la respiración al escuchar aquel sobrenombre.

 -Tú dirás que es lo que quieres.

-Hablar contigo personalmente.

-¿No me puede decir por teléfono lo que sea?

-No, no... es algo delicado e íntimo.

-Pues yo salgo mañana para Barcelona.

-¿ Y cuándo vuelves?

-El viernes por la tarde.

-Te llamo y hablamos. ¿Te viene bien?

-Sí, si. Vale.

-Un abrazo y hasta el viernes.

 

Miércoles: 21 de Marzo de 1980

 Hoy he puesto en marcha mi "conspiración", ya no hay marcha atrás. Sé que estoy jugando a algo terriblemente peligroso, y que podría llegar a ser mi ruina moral, pero no puedo seguir con esta incertidumbre. ¿Y si después de ver a mi mujer en los brazos de otro hombre disfrutando como una loca, no lo soporto y me pego un tiro? ¡Qué me entierren! Yo solito me lo he buscado.

 Pero necesito otro cómplice, en este caso femenino. ¡Ya lo tengo! Marta, mi secretaria. Poca agraciada ella, pero de mi absoluta confianza.

 Le cuento toda mi intriga. Marta sonríe, le excita el papel que va a desempeñar. Esta soltera y sin compromiso, y le importa un pito si mi mujer se entera que ha hecho de alcahueta.

 La muy jodía, como mujer que es, y encima "lagarta", que sabe más de estas cosas que yo,  me propone el siguiente plan:

 -Te doy mis bragas más sexis, colócalas en un sitio no visible, pero que se mire con frecuencia, por ejemplo la guantera. Pero antes debemos preparar el terreno poco a poco.

-¿Cómo?

-Primero con una levísima mancha de carmín en la camisa.

-Muy bien... muy bien. ¿Y después?

-Después te coloco un chupetón en el cuello. Simulando el mordisco frenético en una follada.

-¡Me parece fantástico! ¡Joder como sois las tías!

-Y la guinda. Que huela todos los días a llegar a casa el perfume caro de mujer. ¡Naturalmente distinto al suyo!

 Quedé encantado de la sutileza de Marta, y me dispuse a seguir el plan.

 

Jueves: 22 de Marzo de 1980

 Se produce un distanciamiento entre los dos que se palpa en el ambiente, en parte provocado por mi, para demostrarle que su rechazo a satisfacer mi morbo ha enfriado nuestras relaciones sexuales, y por otra parte, ella ha quedado desencantada de saber que su marido es un "consentidor". Hoy no hacemos el amor, y apenas hablamos en la cama como siempre solemos hacer, antes y después de "echar el polvo".

 

Viernes: 23 de Marzo de 1980

 He contactado con Félix, como saben, un novio que tuvo mi mujer. Quedamos en la cafetería Riscal. A pesar de haber pasado casi diez años desde la última vez que le conocí, sigue siendo un hombre muy atractivo, ¡demasiado atractivo, diría yo!

Empiezo a sentir algo extraño en mi interior; me lo estoy imaginando en la cama con mi mujer y se me remueven los intestinos, pero no me repele la idea, al contrario, tengo una erección completamente inesperada.

El encuentro fue frío pero cortés. Félix no tenía ni idea que hacía allí, y yo me estaba jugando mi dignidad de hombre íntegro ante sus ojos; eso de decirle que el motivo de este encuentro era porque quería "ser cornudo" . ¡Joder que fuerte es! Pero la suerte estaba echada, no había marcha atrás. Por eso decidí no andarme con subterfugios absurdos, e ir al grano. Después de sentarnos en una mesa del fondo, y pedir unas copas, le dije sin más preámbulos.

 -Félix: ¿te gustaría acostarte otra vez a tu antigua novia? A tu ex Muñequita de Marfil, hoy mi mujer.

 Félix quedó con la boca más abierta que el túnel de Guadarrama. Por lo que tardó unos segundos en reaccionar.

 -¿Porqué dices, volver a acostarme, (recalcó bien estas palabras) si yo nunca me he acostado con tu mujer?

-¡Bueno! fue una impresión mía, creo que fuisteis novios casi un año, y un galán como tú... no creo yo... que... en ese tiempo si llegaría a...

-Pues crees muy mal. Precisamente el motivo de la ruptura de aquel noviazgo, fue: primero porque por mis continuos viajes de negocios, apenas nos veíamos tres o cuatro veces al mes. Y segundo: que tenía que buscarme unas amigas para desahogarme; tu mujer no consentía las relaciones sexuales de novios, decía, que después del altar, o nada. ¿O es que no fue virgen a tu matrimonio?

 Si, la verdad, fue virgen, pero me salió esa pregunta no sé los motivos concretos, quizás para empezar a crear el morbo que buscaba, pero satisfizo mi corazón de "Macho Ibérico".

 -Verás Félix: no me pidas explicaciones de mis actos, porque no te las voy a dar, sólo te pido que contactes con mi mujer, la conquistes, y te "la cepilles".

 -No creo que pueda, si no la pude llevar al catre de soltera, ¡cómo quieres que me la lleve de de casada! Si tu mujer era una "estrecha  integral". Quillo.

-Yo te allanaré el camino. No hay mayor estímulo para una puritana como mi mujer, que se sienta engañada para romper con sus prejuicios. 

-¿Y cómo pretendes que reinicie la relación, si hace la tira de años que no la veo, quillo?

-Ella frecuenta con bastante  la cafetería "El doblón de Oro" , sobre todo los martes y los jueves por la tarde; se reúne con unas amigas y compañeras de la facultad.

-Sí, conozco esa cafetería.

-Mejor que mejor. Lo demás lo haces tú. No hace falta que te indique como conquistar a una mujer. Además, te aseguro, que casi será ella, la que te proponga que la lleve a la cama. Ya lo verás.

-Bueno... ¡Si tú lo dices...!

Nos despedimos. Había notado en Félix un brillo de satisfacción, eso de "cepillarse" a su antigua novia, a la que no se "la pudo tirar"  de soltera, le satisfacía sobremanera.

 

Sábado: 28 de Abril de 1980

 Ha pasado más de un mes, y entre mi mujer y yo, apenas existe comunicación. Lo llevo fatal, porque ardo en deseos de abrazarla y amarla con todas mis fuerzas, pero me ha dicho Marta, mi secretaria y mi confidente (¡Qué fácil es ser amigo de una mujer poco agraciada físicamente! ¿verdad?) que si quiero que mi mujer "me ponga los cuernos",  he de seguir el plan punto por punto: debe estar convencida de que tengo un amante, ya que el mayor delito de un marido para una esposa fiel, es ser engañada. Y su reacción es la de vengarse.

 Pero hoy ¡por fin! Ha llegado el momento tan esperado por mi.

 -He de hablar muy seriamente contigo. Me dijo esa noche ya acostados.

Puse cara de sorpresa. -¿Conmigo?- Tú dirás.

-¡Qué te crees, que no me he dado cuenta que tienes un amante!

-Yo.... un amante... ¡Pero que dices...! Puse cara de estupefacción.

-Si tú... ¿De quien son estas bragas? Dijo con bastante mala leche sacando la prenda de debajo de la almohada.

-Pues serán tuyas, digo yo.

-Yo no fornico en los coches, ni me dejo las bragas en la guantera del de nadie. Además, sabes tú muy bien, que mi ropa interior es de marca, y ésta es una vulgar prensa comprada en un mercadillo. Siguió con sus reproches:

-Hemos pasado de hacer el amor a diario a no hacerlo desde hace más de un mes. ¿A qué se debe esa actitud por tu parte?

-Lo siento cariño... -Puse cara de arrepentimiento. -Pero no lo he podido evitar. Fue un caso fortuito... Te cuento....

-¡No me cuentes nada! ¡Ni cómo, ni dónde ni cuándo!  Que no quiero saberlo. Pero tú si que te vas a enterar de lo que estoy haciendo los martes y los jueves desde la semana pasada.

-Me figuro que lo que siempre, charlar con tus antiguas compañeras de facultad.

-Sí...si. ¡Me estoy acostando con Félix!

-¿Y quien es ese Félix? Pregunté poniendo cara de "lila".

-Creo que le conoces, es un antiguo novio.

-¡Ahhh, si! -Volví a poner la cara de "capullo".

-¿No me pediste un día aquí, en nuestra cama, que te gustaría verme con otro? -¡Pues hala!, ya te he dado ese placer.

-No cariño. Te dije que me gustaría verte hacer el amor con otro. No que follaras por tu cuenta y riesgo.

 De súbito comprendí, que algo había fallado. ¡Algo terrible! Yo era la víctima de mi propia conspiración. Mi mujer no pretendía darme el placer de verla en los brazos de otro. ¡No! Lo que hizo fue vengarse de mi fingida infidelidad, pagándome con la misma moneda. ¡Dios mío! ¡Pero cómo no lo pude prever!  Quedé preso de mi propia incongruencia. ¡Y ahora que hago yo! Llorar, sólo pude llorar y maldecir mi estúpido morbo.

¿No quería sufrir? Pero juro por Dios que siento un sufrimiento horrible, y cuando me dijo, viéndome la cara de amargura:

 -Lo que siento es no haber hecho el amor con Félix cuando éramos novios. Es un volcán, una fiera, un ángel, una "bestia de cama". Los orgasmos que me ha dado, son celestiales. ¡Vamos! Que comparado con los que tú me proporcionas, ni punto de comparación.

 uro que quise matarme. A ella no, puesto que es lo que más adoro en este mundo. ¡Pero yo! Imbécil de mi... ¡Mal halla mi destino!

 -Ya sabes cariño, una infidelidad con otra infidelidad se paga.

 ¡Maldito morbo de mierda! Lo que pensaba iba a llenar mis inquietudes sexuales de ricos matices, se tornó en una angustia vital, pero no pude resistir la tentación de preguntarle.

 -¿De verdad, de verdad que has gozado con tu ex novio? Le pregunté con cierto miedo de saber la respuesta.

-¿Quieres te lo cuente todo con pelos y señales? -Me preguntó con una sonrisa maliciosa.

 Ya que sufría... porqué no sufrir del todo, que me lo cuente, y si no lo pudo resistir me mato.

 -¡Cuéntame, y que Dios me de fuerzas para resistirlo!

Se dio la vuelta, y de costado, mirándome a los ojos, empezó a relatar, lo que me produzco tal erección, que mi alma en forma de pene, quería salirse por el pantalón del pijama.

 -Me encontré con Félix de forma casual, en la cafetería donde solemos ir como bien sabes los martes y jueves; debo admitir que me dio un vuelco el corazón al verle, ya que le encontré con lo años mucho más atractivo que cuando éramos novios.

 El morbo volvía a mis entrañas, el relato de mi esposa me enervaba de tal forma, que estaba empalmado a tope.

 -Sigue.. sigue...

-Pedí permiso a mis amigas para hablar un rato con él, una vez hechas las oportunas presentaciones. Me llevó a un rincón de la barra, y la mirada que me regaló rompieron todas mis defensas de mujer honesta. Te juro, y lamento herir tus sentimientos, que me entraron unas terribles ganas de follar con Félix.

-Querrás decir: hacer el amor. Que a ti la palabra follar te da grima. Dije yo.

-No, no... esta vez supe distinguir la diferencia entre hacer el amor y follar. Pues era pasión y deseo lo que sentía en ese momento. Sentimiento muy diferente que sentía cuando era mi novio. Quería follar como una perra en celo, no como una mujer enamorada.

 -No podía aguantar más...Le abracé con enorme pasión con la intención de hacer el amor con mi esposa, como el condenado a muerte, que pide su última voluntad.

 -Ni se te ocurra... Me dijo separando mis brazos de sus pechos.  Conmigo ya no follas más. Tú a fornicar con tu querida, y yo con Félix, todos los martes y jueves que él pueda.

 Aquel rechazo acabó de hundirme en el verdadero infierno de los celos. El morbo se transformó en algo tan desconocido para mi, que me quemaba las entrañas. Era una sombra, un espectro, un espíritu condenado a errar por el universo de la locura. Una piltrafa de hombre.

Como me vería de desconsolado que me dijo:

 -¿Sigo?

-Sigue... ¡qué más da ya, si has destrozado mi alma! -Sigue, y envíame a los demonios de los celos. Pero si no lo puedo resistir y muero, ¡te juro que agonizo arrepentido de mi infidelidad y henchido de amor hacia ti... ¡ESPOSA MIA...!

 Continuó el relato:

 -Al cabo como de la media hora, me despedí de mis amigas con una excusa que no se la creyeron, ya que en los ojos de ellas, vi las estrellas de la complicidad. ¡Qué más me daba ya! Era una esposa engañada, humillada y vituperada. Y me lancé a la vorágine en los brazos de mi ex.

-¿A donde te llevó? Pregunté otra vez con el morbo subido hasta extremos insospechados..

-A su apartamento. ¡Por cierto! Monísimo y muy coquetón.

-Sigue.. sigue... Me temblaban las piernas, y el pene "daba cabezazos sobre el vientre".

-Nada más cerrar la puerta de la entrada, me abrazó, y el beso que me dio...

-¿Con lengua o sin lengua? -Pregunté con el morbo por las nubes.

-Pero mira que eres tonto... ¡Cómo va a ser un beso de dos amantes que van a agotar las fuentes de los manantiales? -Pues con lengua hasta la garganta. ¡Y porque no llegaba más!

 ¡Dios mío! Los labios inmaculados de mi santa esposa mancillados por otros labios de varón. "Que se la metan", lo resisto... ¡pero los besos de amor...! me rompen  el corazón. Sin embargo le pedí que siguiera con la narración.

 -Cómo sólo disponíamos ese día de una hora escasa, ya que no tenía una excusa para llegar más tarde a casa de lo habitual, me tomó en sus brazos, y me llevo al tálamo de amor sin más dilación. Lamento hacerte daño, y sé que las comparaciones son odiosas.. Pero...

-¡Pero que..! inquirí con angustia...

-No te enfades, ¡eh! Pero tu miembro viril al lado del de Félix, es como comparar un cacahuete con un calabacín.

 Aquí si que me "llevaron los demonios". Se me saltaron dos lagrimones como dos cebollas del sentimiento y la agonía que me entró.

 -¿Te lo chupó? -Pregunté con la voz trémula.

-¡Qué si me lo chupó! ¡Bueno..! me lo rebañó hasta la última gota.

-¿Tú a él no se lo lamiste, verdad? Porque eres tan asquerosa para esas cosas, que ni yo he conseguido que me lo hagas.

.¡Pues mira no! -Se la vi tan hermosa y tan sonrosada, que me pareció un helado de fresa, y se la chupé hasta que dijo basta, ya que quería eyacular dentro de mi.

-¡Se pondría condón! ¿verdad? Dije todo alarmado.

-Para qué, si Félix derrocha salud por los cuatro costados.

-¡Pero y si te ha dejado embarazada! -¡Ay Dios! Que disgusto.

-Creo que no, porque estaba fuera de los días fértiles... ¡Pero nunca se sabe!

-¡Y lo dices tan tranquila!

-Para que me voy a preocupar, si tú has roto nuestro matrimonio. Me importa un comino lo que venga ya.

-¿Y si viene un niño! -Qué dirán nuestras hijas.

-¿Pues no quieran ellas un hermanito, y tú un niño? ¡Ójala venga un varón!

-¿Y te la metió toda? -Pregunté para volver al tema que me estaba matando de celos.

-Pero que tonto eres. ¡Pues claro que me la metió toda! Y más que hubiera tenido.

-¿Tú arriba... o abajo?

-Lo hicimos de todas las posturas, pero nos corrimos él encima, de los empujones que me dio, por poco incrusta sus testículos en mis ingles.

 No pude soportar más el morbo, me fui como alma que lleva el diablo al servicio para vaciar lo míos que amenazaban reventar.

 

Domingo 29 de Abril de 1980

 

He dormido en el sofá. Son la 09:25 horas. Me levanto sudoroso y con la boca seca y amarga, tranquilo y sosegado, pero he de tomar una determinación urgente. ¿Qué futuro me espera después de todo lo que ha pasado?

Mi esposa se halla en el servicio, más esplendorosa que nunca. Pienso:

 -¡Pero que putas son las mujeres! Basta que se las folle otro, para que recuperen la lozanía perdida.

 -Hola cariño. ¿Qué tal has dormido?

-Pssshhh. Regular.

-¿Y porqué te fuiste al salón a dormir?

-Comprenderás que después de tu historia de anoche, necesitaba pensar para aclarar nuestro futuro.

-¿Y qué has pensado?

-De momento nada definitivo.

-Pues yo lo tengo muy claro...

-¡Ah si...! Pues que bien, me figuro que me pedirás el divorcio y te irás a vivir con tu ex.

-Ven, que te voy a contar otra historia.

-¡No por favor, No! Que con la de anoche he quedado hasta "los mismísimos" de historias extramatrimoniales.

-Ven tonto, ven, que no es lo que te imaginas.

 Me dispuse a escucharla, pero le rogué que no entrara en detalles, ya que mi morbo se había convertido en una pena tremenda, y que asumía mis errores y estaba preparado para asumir mi condena.

Me tomó de la mano muy tiernamente, me miró a los ojos con dulzura, me dio un beso en los labios a la vez que decía:

-Hace unas dos semanas, más o menos, me llamó tu secretaria Marta.

 Hice ademán de hablar. Pero me puso sus dedos en mis labios...

 -Calla y escucha.

-Como te decía, me llamó tu secretaria Marta una mañana para decirme que quería hablar conmigo de algo muy importante y vital para nuestro matrimonio. Quedé con ella esa misma tarde, ya que estaba muy intrigada. ¿Qué podría ser?

Sé que Marta es una mujer muy discreta, e incapaz de jugarme una mala pasada. Por eso iba bastante confiada de que no sería nada malo. Quedamos en una cafetería y me contó todo...

-¿Todo?

-Todo... hasta lo de sus bragas en la guantera.

 Quedé petrificado... no sé si de contento o de estupor.

 -Entonces a que vino la historia de anoche. -Pregunté mal humorado

-Vino, para que te des cuenta de que las fantasías sino se remedian a tiempo, pueden causar grandes estragos en las parejas.

 ¡Que razón tenía!

¿Pero a Félix si le viste?

-¡Claro que le vi, cacho cab...! Si le enviaste tú a mis brazos...

-¿Y....?

-Pues como ya sabía por Marta toda la trama, le di "puerta" a las primera de cambio. Se fue el hombre "con el rabo entre las piernas y las orejas gachas".

 Miré al cielo, di un suspiro que salió de mi pecho como un vendaval. Daba gracias al Señor de haber iluminado a Marta mi secretaria. ¡Oh! Gran virtud de la amistad

 -Cariño, esa es la verdad y nada más que la verdad. Y agradece a Marta su rasgo de fidelidad y de sentido común hacia "el cabeza loca" de su jefe.

-Una pregunta final cariño. -¿Qué hubieras hecho si Marta no te avisa de mi trama?

-Bueno... ¿No dices que me quieres ver follar con otro...?

 Tapé su boca con mi labios, y sólo dije:

-Mientras yo viva a ti no te "folla ni Dios". Sólo yo, y nadie más que yo.

 Fuimos a la habitación, y esta vez, si que de verdad agotamos todas las reservas de los manantiales del amor.

 

FIN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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No me dejes no http://kalikatros.lacoctelera.net/post/2010/12/07/no-me-dejes-no 2010-12-07T09:14:24+00:00 ]]> http://kalikatros.lacoctelera.net/post/2010/12/07/no-me-dejes-no#comentarios Los pedos en el tálamo del amor http://kalikatros.lacoctelera.net/post/2010/11/24/los-pedos-el-talamo-del-amor 2010-11-24T11:48:09+00:00 No se rían por favor, que tengo un problema tan angustioso que me puede costar el matrimonio: el no poder evitar tirar pedos en la cama, y lo peor, que son "pedos rebozados" que huelen a mil rayos.

Tengo la costumbre de evacuar el vientre inmediatamente recién levantado. He intentado cambiar este ritmo a las diez de la noche, con el fin de acostarme con el vientre defecado, y evitar esos olorosos cuescos que a mi mujer tanto asco le dan, y que me has puesto un ultimátum, pero por más que lo intento y hago fuerzas, imposible.

 -Mira Félix: o dejas de tirar esos pedos, o no duermo más contigo. Me dijo una noche.

Generalmente me suelo acostar antes que mi mujer; ya se sabe del ritual de las mujeres antes de acostarse: se tienen que desprender de todos los potingues que han configurado sus rostros durante el día; y eso a la mía le lleva como una media hora, tiempo suficiente para que haya caldeado la alcoba de tal manera, que cuando entra se tiene que ir al salón hasta "que pase la tormenta".

Mi mujer es muy "asquerosa" hasta tal punto le dan repulsión ciertas cosas, no he conseguido en los años que llevamos casados "que me la chupe", dice que es superior a sus fuerzas. Una vez a base de mucho insistir, conseguí que accediera a hacerme una mamadita, pero estando su boca a menos de un centímetro de mi polla, le sobrevinieron unas arcadas que casi echa toda la cena por la boca.

-¿Qué te pasa cariño?

-Que huele muy mal. Huele como a sardinas.

Debo aclarar, que olía a polla, olor natural de la polla, no a "requesón" como suelen oler la de los tíos guarros que no se la lavan. Y un servidor es de calzoncillo diario.

-Mi amor: a mi me encanta como huele tu coño, naturalmente me refiero a su olor natural, y no me da asco, al contrario, me excita.

-Pues eso es de cochinios. Los olores corporales son una cochinada.

 En ese preciso momento me sobrevino un pedo tan descomunal, que me fue imposible evitar. ¡Joder que pedo! Uno de los más hermosos que han salido de mi ano. Al momento el tálamo del amor se inundó de unas fragancia mezcla de repollo, coliflor y judías pintas. ¿Ustedes se imaginan como se puede hacer el amor con una mujer que dice que la polla huele a sardinas, y que no soporta el olor de los pedos de su marido?

El rostro de Mari (mi señora se llama así) se desfiguró por completo; aquel rostro tan bello, se transformo en algo feo, compuso una mueca tan grotesca, que al punto comprendí los efectos tan negativos que hacían en su alma y corazón los efluvios corporales de su marido.

He de aclarar, que esta situación (la de los pedos) me sobrevino a los cinco o seis años de casados, antes no me peía en la cama como ahora, por lo que no había problema, pero algo cambió en mis intestinos que se convirtieron en una maquina de titar pedos.

Le pregunte a mi padre si había algún precedente en la familia, y me dijo:

-Si hijo si. Nuestra familia es una familia de pedorros.- Y me contó la siguiente anécdota:

-Recuerdo que tendría unos doce años, iba mi padre (mi abuelo) montado en un mulo, y yo (mi padre) a unos dos o tres metros por detrás jugando con una vara de olivo. De pronto se oyó tal pedo que me asusto, y dije:

-Padre, quien ha sido ¿Usted o el mulo?

-Yo hijo, ¿Porqué lo dices?

-No por nada, es que me parecía muy gordo para ser del mulo

Es cierto, recuerdo de niños a mi hermano José Antonio, como se tiraba tales descomunales pedos, y que el vecino del tabique de al lado de la habitación que dormíamos gritaba:

¡Animal!

Como intuía que el problema que se generaba en mi vientre era un obstáculo muy serio para la buena marcha de mi matrimonio, consulté a mi doctora de cabecera. Me dio unas pastillas, pero el efecto que me producía era tal dolor de tripas y una cagalera, que al ser el remedio peor que la enfermedad dejé de tomarlas. Por lo que el problema persiste, y lo peor: acentuado por la edad. Mis pedos son cada vez más olorosos.

No se rían por favor, que mi problema es muy grave. Amo a mi mujer por encima de todas las cosas, hasta el punto que he renunciado a dormir en la habitación de matrimonio, con el fin de no inundarla de las "fragancias de mi ojete". Y no dormir con la mujer que amas, abrazarla, besarla y echar esos "polvazos" que solíamos echar, es un tormento que se me hace cada día más insoportable.

Estoy atravesando una terrible crisis matrimonial por culpa de mis pedos.

-¡Y que quieren que yo le haga! Sino los puede evitar.

Mi pregunta es la siguiente: ¿Debe estar el amor supeditado a los pedos de los cónyuges?

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Desde mi incredulidad, admiro al Papa http://kalikatros.lacoctelera.net/post/2010/11/07/desde-mi-incredulidad-admiro-al-papa 2010-11-07T11:02:29+00:00  

No creo que la Iglesia Católica, ni ninguna otra religión, representen en la Tierra a un Dios o Divinidad, ya que estoy convencido, que después de la muerte no existe absolutamente nada. Pero también me consta, que, personas mucho más inteligentes que yo, si creen en lo Divino; por lo tanto, esta creencia entre lo humano y lo Divino de esas personas, me indican que posiblemente esté equivocado, y que aunque no tenga fe para creer como creen ellas; mi inteligencia me indica, que por mi falta de convicción, no reniego en la existencia de Dios.

Veo, y por eso lo creo, que, la visita del Papa, allá donde vaya, mueve a millones de personas que van a rendirle pleitesía; posiblemente muchos vayan por motivos espectaculares más que religiosos, pero van con la absoluta seguridad, de que nada malo van a encontrar en lo que para ellos sea una fiesta pagana; al contrario, hasta algunos pueden hallar emociones incontroladas, como las de un servidor, que me estremecen y me hacen sentir sentimientos muy nobles.

No veo nada, absolutamente nada, que todo lo que en este momento estoy oyendo por la televisión: la misa ofrecida por el Papa Benedicto XVI, pueda ser pernicioso para el ser humano. Quizás algunos, puedan ver dañino estas liturgias, para el hombre. Pero sólo se puede contemplar esta visión desde la maldad y la miseria humana. No desde la paz y el amor a la humanidad.

Admiro al Papa, no porque digan que sea el representante de Cristo y sucesor de Pedro en la Tierra. El Papa es un hombre exactamente con los mismos defectos y virtudes que los demás; le admiro porque está representado algo muy grandioso para millones de católicos en el mundo, y ha dedicado toda su vida a esa misión. Y un ser humano, sea quien sea, que dedica toda su vida a una labor que va dirigida a llevar al ser humano, fe y esperanza en este mundo tan cruel, para un servidor es digno del mayor de los respetos.   

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Mira que eres linda http://kalikatros.lacoctelera.net/post/2010/11/04/mira-eres-linda 2010-11-04T04:17:30+00:00 ]]> http://kalikatros.lacoctelera.net/post/2010/11/04/mira-eres-linda#comentarios España huele a inmundicia http://kalikatros.lacoctelera.net/post/2010/10/29/espana-huele-inmundicia 2010-10-29T08:42:22+00:00  

Que un país como España, que dicen es una de las diez primeras potencias del mundo, los medios no tengan noticias más importantes que ofrecer a 46 millones de personas, como se insultan los que deberían ser paradigma del orden y el respeto entre los ciudadanos que gobiernan; sin duda, esa potencia que dice ser de las primeras en el mundo, queda relegada a los puestos donde las alcahuetas y los villanos son sus líderes.

Si un país con cinco millones de parados, y con más de un millón de personas viviendo de la caridad de alguna ONG, es capaz de dar pábulo y chance, al político que comparó los morritos de una ministra con los de una prostituta; o al que llamó tonto de los cojones a los que votan distinto a él; o al escritor que escribe que hace cincuenta años se acostó con unas niñas de trece años, les sirve arma arrojadiza para conseguir la confianza en las urnas de un electorado, esa no es una democracia normal, es más bien algo parecido a "una merienda de negros".

Esta es la España actual, una España cutre, más propia de circo de aldea que de Comunidad Europea; gracias a unos iluminados que creen que ha llegado al poder para decir a 46 millones de ciudadanos, como tienen que fumar, como toser, como deben jugar los niños y niñas, como deben follar o meneársela, como deben abortar, como cambiar la historia, y como deben comportase para ser buenos ciudadanos.

Que a la España de Viriato, el Cid Campeador, de Hernán Cortés y Pizarro, de Felipe II, de Guzmán el Bueno, el Gran Capitán... De Quevedo, Lope de Vega, Cervantes, de Góngora, y tantos más... que han dado gloria y prestigio a esta nación milenaria, venga uno que no se sabe si es de "Mansilla de las Mulas o de Campaspero", a imponer sus esquizofrenias y delirios, es algo que no quedará registrado en su historia como aquel Siglo de Oro, quedará registrado como "El Siglo de la inmundicia".

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