
Cualquier analista político imparcial, sabe que el Gobierno del señor Zapatero, no es que sea el peor gobierno de la democracia; que junto al del Fernando VII, es uno de los peores de la Historia de España. ¿Entonces porqué el Partido Popular pierde en intención de votos ante un gobierno que está llevando a la ruina a millones de ciudadanos? Esta es mi respuesta.
Hay dos tipos de electorado: 1º Los que tienen muy definidas sus ideas y no admiten políticas volatineras. 2º Los que adaptan sus intereses en función de las circunstancias del momento. Los primeros, necesitan un gobierno que tenga las ideas muy claras, las actitudes muy firmes, y no admiten medias tintas.. Los segundos, se mueven por sentimientos puntuales, y en función de las simpatías personales que ejercen los líderes, por lo que pueden variar su intención de voto en cualquier legislatura.
El Partido Popular de la primera legislatura, fue sin duda un partido de oposición fuerte y categórico. Y la mayor demostración de la fuerza que ejerció ante el Gobierno, es que éste se crispaba ante las acciones y “hostias dialécticas” a que le sometían los señores Rajoy, Zapalan y Acebes, donde dieron lecciones de lo que es una oposición clara y contundente. Y eso le supuso obtener el mayor número de votos de su historia, aunque no suficientes para ganar las elecciones de Marzo’2008.
La lectura que hizo el PP de aquella “honrosa derrota”, es que no había hecho bien las cosas durante esos cuatro años; y las hizo perfectamente con arreglo a su filosofía del partido. Y puedo asegurar, que esos más de diez millones que les votamos, entendimos que si no se ganaron, no fue por errores del partido, fue, porque había un electorado todavía encantado con un presidente de gobierno capaz de sugestionar a once millones de personas.
Si el PSOE en su primera legislatura de gobierno, fue merecedor de una oposición “crispante” por sus errores de bulto ante el terrorismo, y por sus “vaciladas” constantes al Jefe de la Oposición, que le trató como a una marioneta; este PSOE de los primeros diez meses de gobierno en su segunda legislatura, no es para crisparle; es para “machacarle hasta el tuétano”, ante la ocultación a los ciudadanos de la verdad económica, de tomar medidas que favorecen al capital y perjudican a los trabajadores, y de las demostraciones faraónicas que recurren sus líderes, “rampando” a diestro y siniestro por las arcas para caprichos personales.
El gran error del señor Rajoy, máximo responsable de la situación actual del PP, es que no calculó bien la expectativas de futuro. Creyó que cambiando “la piel al lobo”, iba a ilusionar a un electorado que le había considerado hostil; que unidos a esos más de diez millones de votantes que pensaba conservar, le darían la victoria en las próximas elecciones,
Craso error don Mariano. Ignoro a cuantas personas habrá ilusionado su nueva política de “no crispar” al enemigo. Pero lo que está claro, que, esa caída en picado que reflejan las encuestas, es debido a la desilusión a que ha llevado “ a sus amigos”.
Que una persona tan inteligente como usted, señor Rajoy, no haya sabido prever lo que se avecinaba; que le bastaba haberse quedado sentado en su despacho de Génova, esperando ver el 'cadáver político' del señor Zapatero, fagocitado por sus propias aberraciones políticas; y que ante esta situación, el PSOE le aventaje en tres puntos en intención de voto; es para que haga usted 'la travesía del desierto' como penitencia.
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robespierre
13 jun 2009 | 02:08 AM
A pesar de la oposición, cuando se hace una política, por parte de Zapatero, en la que no se dedica a gobernar, sino a complacer, es difícil ganarle, veamos las políticas de Chavez en Venezuela. Las políticas populistas, afortunadamente, están condenadas a morir, victimas de sus propías promesas.El no saber perder es muy mal visto por todos y el 7-J, el sr Zapatero dió pruebas de no aceptar la derrota, demostrando así, el primer fracaso visible del Gobierno y la primera victoria, moral, de Rajoy