
Que a los pequeños se les dijera hace años que los niños viene de Paris, era algo compresible, ya que los mayores de entonces, no tenían muy claro, o no sabían como explicar a sus hijos el maravilloso acontecimiento de nacer. Y también era comprensible, que, a los niños muy pequeños, se les intentara hacer callar, amenazándoles con "el Coco".
El Presidente del Gobierno, señor Zapatero, hoy, en los comienzos del siglo XXI, cuando si a un chaval le dices que los niños vienen de París, o le amenazas con "el Coco", lo más probable este te manda a hacer puñetas; pretende que los ciudadanos españoles, nos creamos sus palabras de ánimo y aliento ante una de las crisis más terribles que se han conocido. Se calcula * que unas 800.000 mil familias estén en el paro todos sus miembros. El dato es escalofriante.
Me ha dejado perplejo la recomendación del Presidente a los empresarios: "Que mantengan el empleo". ¿Pero es que hay alguien más interesado que los empresarios, para mantener a sus trabajadores?
Una empresa privada señor Zapatero no es como el Estado donde puede gastar a cuenta del déficit público lo que quiera. Le empresa privada que sus activos fijos y circulantes, no puedan hacer frente a su pasivo exigible, está abocada a la quiebra; o a una reestructuración profunda.
Igual se cree don José Luis Zapatero, que una empresa es como el convento de las Hermanitas de la Caridad, o el de Los Paúles, que funciona sin ánimo de lucro, y que si es preciso no cobrar los trabajadores, no cobran.
¿Quiere una idea don José Luis? Se la cedo gratis. Que se haga cargo el Estado de los haberes de toda aquella empresa que no pueda hacer frente a las nóminas por falta de negocios.
¿Quiere otra? Tome nota, Que el Estado absorba toda la producción o los servicios, de las que no tengan salida a sus fabricados por falta de competitividad.
Lo que usted ha recomendado a los empresarios, señor Zapatero, es más menos los mismo que aquel que está viendo como uno se ahoga, y como no sabe nadar para salvarle le dice:
-¡Macho! Aguanta todo lo que puedas, no te vayas a ahogar.
Incomprensible esta recomendación en un Presidente del Gobierno de España.


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