El concepto de igualdad se puede analizar desde diferentes aspectos de la vida,  pero el que tenga un mínimo sentido de las cosas, comprobará que es un concepto superficial, ya que la vida, desde el nacimiento hasta el fallecimiento, es una eterna lucha para destacar; no para equipararse a los demás.

 La misma Naturaleza se encarga de hacer distintos todos los signos vida, tanto racional como irracional, por lo tanto, no es nada de extrañar, que todos esos signos de vida actúen durante el paso por la misma de una forma desigual.

¿Existe en algún sitio más desigualdad que en el pensamiento del ser humano? Yo creo que no. Lo que entiende un anarquista o un progresista por igualdad, es totalmente opuesto a lo que entiende un conservador. Por no remontarme a siglos pasados sobre lo que entendía el hombre civilizado de raza blanca por igualdad ante los de raza negra.

Crear un ministerio de la igualdad en un país donde la clase política está aforada; las diferencias de salarios son abismales, y el reparto de la riqueza es leonino, a mi parece una broma, y más en una democracia; ya que esa supuesta igualdad se circunscribe a las ideas del gobierno de turno, no al total de la sociedad.  Por cierto: ¿Sabe alguien en cuantos países del mundo existe el ministerio de la igualdad?

Si la igualdad fuera el principal concepto del pensamiento humano, que eclipsase todas las demás formas de percibir la vida; parece evidente que no harían faltas las leyes que regularan las diferentes formas de verla. Sería consustancial al hombre, y la igualdad surgiría por ella misma, de una forma natural, espontánea. Pero desgraciadamente es la muerte la que iguala "al animal", no la vida.

Me gustaría mantener una especie de coloquio con la señora Bibiana Aído, para debatir cual es la verdadera función de su ministerio. ¿Qué tipo de igualdad pretende en una sociedad dividida en sus conceptos esenciales?

La verdadera igualdad residiría en equiparar aquellos conceptos que a todas las personas nos afectan, al margen de las ideas personales. Pero desgraciadamente para "moros y cristianos" en las sociedades civilizadas, "la igualdad" está indefectiblemente ligada a la capacidad de crear riqueza y al poder.

La palabra "igualdad" en boca del PSOE, es una de las paradojas más "paradójicas". Es como ese sobre lleno de recortes de papel, con la que "el listo" hacía creer al "tonto" en el timo de la estampita, que eran billetes.

Pero sin embargo, es la palabra mágica en la que muchos ilusos siguen creyendo; sin saber o no querer darse cuenta, que la única y verdadera libertad, es la que uno mismo se proporciona con su esfuerzo.