No quiero generalizar, y ni mucho menos afirmar nada, simplemente pregunto si esos cuatro millones de parados, y ese millón de familias con todos sus miembros sin trabajo y sin recibir un solo euro, pensarán como mi vecino: dice que antes pasa hambre que votar al Partido Popular.

¡Desde luego! Que no voy a cuestionar el voto de cada persona; allá cada cual con su conciencia ¡y con su hambre! Y si para mi vecino son más importantes sus ideas que sus ganas de comer, es algo que sólo le afecta a él.

Pero lo que un servidor no logra entender, es como el PSOE lleva al paro y a la miseria a millones de personas de clase media y baja; y a la incertidumbre de las clases pasivas en torno a sus pensiones, mientras se comenta que a un ministro y diputado le queda de pensión 15.000 € mensuales de jubilación, las encuestas les siguen siendo favorables.

¿Es esta la igualdad que predica el Socialismo? Yo desde luego no creo que se halle en la economía, porque jamás en la España democrática, se han dado tantas desigualdades.

Se debe encontrar en algo misterioso y profundo que mi intelecto es incapaz de ver.