Las declaraciones de la ministra Bibiana Aido, sobre que el feto es un ser vivo, pero no es un ser humano, no contienen ningún rigor científico, ¡y mucho menos moral! Por lo tanto, habrá que pensar en otras motivaciones que le han llevado a esta señora a decir públicamente semejante disparate.

Se puede ser pro abortista, y defender las tesis sobre al aborto con los argumentos sociales que se quieran, ya que éstos son subjetivos y pertenecen a conceptos íntimos e individuales muy respetables.

También se puede hacer proselitismo con el tema, ya que se consiguen muchos adeptos al mismo, con el consiguiente caladero de votos que representa.

Mi sentido común me dice, ya que de biología no tengo ni idea, que, todos los fetos son seres vivos, con la diferencia de que unos son concebidos por animales irracionales, y otros por personas humanas. Por lo tanto,  según la tesis de la señora ministra, un feto concebido por un ser humano, mientras está en el seno materno, puede ser un ser vivo de "cualquier cosa", ya que no es "un ser humano".

Si entendemos que la intención de la señora Aido, es la de diferenciar como "ser humano", el estar dentro o fuera del vientre de la madre; o dicho de otra forma: que mientras no estén totalmente formados, no se les da a los fetos, categoría de "persona humana". ¿Cómo llamaríamos a los que han tenido que ser prematuramente nacidos por circunstancias varias; que vemos su carita, su manitas, sus piecitos y demás parte del cuerpo, pero que tienen que estar en una incubadora hasta su total formación? ¿Seres vivos o personas humanas?