No existe una persona, que no haya tenido o tenga fantasías sexuales; son inevitables, como también son inevitables los pensamientos de otra índole. El cerebro humano es incontrolable, y por mucha formación espiritual que se tenga, nadie está libre de los inclinaciones catalogadas como impuras por las religiones.

Define la RAE como fantasía, la facultad que tiene el ánimo de reproducir por medio de imágenes las cosas pasadas o lejanas, de representar las ideales en forma sensible o de idealizar las reales. Y también como grado superior de la imaginación, en cuanto inventa y produce.

Pero al igual que somos capaces de imaginar las cosas "más extrañas" (por no denominarlas aberrantes), también somos capaces de discernir entre lo correcto e incorrecto, desde el punto de vista de nuestro propio sentido. Es decir: Lo que para nosotros es negativo socialmente, también lo será para los demás. Por eso las personas honradas no van por el mundo "asaltando bancos, asesinando viejecitas, ni violando jovencitas". Saben que existe un código ético y moral que cumplir y respetar.

Pero esto no implica, que las personas "normales", tengan sus tendencias sexuales, otrora consideradas extravíos de la conducta sexual, pero hoy admitidas como normales. La homosexualidad, por ejemplo, es considerada una conducta normal en el sexo; como el sexo oral no es la cochinada como pensaban antes algunos que era.

El dilema de las fantasías en el sexo, se da cuando se tiene el compromiso de pareja; y a ésta no se le confiesan por considerarlas contrarias a lo establecido, o a la educación recibida; por lo que ambos "navegan" por mares diferentes con sus "alucinaciones sexuales", sin abordarlas con sinceridad y naturalidad, con el fin de llegar a esa "isla paradisíaca", "donde se rediman sus pecados".

¿Qué mujer u hombre heterosexual no ha tendido una fantasía homo? ¿O hacer el amor con otro u otra? Yo creo que todos. Otra cosa muy distinta es llevarla a cabo.

La masturbación es el medio, (porque no queda otro, para muchos) de realizar las fantasías que les llevan a esos estados imposibles de realizar. Un servidor, por ejemplo, se ha masturbado a  "la salud" de Julia Roberts y Sharon Stone, ciento de veces. Y mi señora a la de Mel Gibson o Michael Douglas, otras tantas. Hasta que un día legamos a la solución de nuestro imposible: suplantar ella a la Roberts y yo al Gibson. El tiempo que duró esa fantasía fue extraordinaria. Los orgasmo eran bestiales a la vez que ella susurraba en su arrebato.

-Mel.. Mel.. cariño...  que bien me lo haces.

Y yo respondía:

-Y tú que bien follas. (Julia o Sharon)

Obvio decir, que todo con la luz apagada, pero viviendo a tope la comedia.

Ya sé.. si, ya sé, que esto le parecerá a alguien una estupidez, y que para otros les será imposible llevarlo a cabo, por razones que no voy a entrar. Pero si prefieren seguir aislados en su mundo de fantasías, sin compartirlo con su pareja. ¡Allá ellos o ellas!

La verdadera felicidad matrimonial se halla en compartir todo, y cuando digo todo, también entran las "miserias" del alma y de la mente.

Y la infelicidad, se encuentra, cuando no se es capaz de descubrir o llegar a los lugares  más recónditos de la mente de tu pareja.