Las dos Marías

 

¡Qué guapas las dos Marías!

Dos bellezas sin fin.

De niño ya lo presentía

que hasta el último confín

cruzando mares hacia ti iría

en un velero o en bergantín.

 

Gracias señora María

por parir a tan bella criatura

que tanto amor me crearía

hasta el final de mi singladura.

Gracias por la fe que tenía

en esta maravillosa aventura.