La independencia de un territorio, como la emancipación de una persona de su familia, se supone que se llega a esa decisión porque se tienen los recursos propios para poder depender de si mismo, y los "motores" necesarios para "volar" sin la ayuda de nadie. Porque ¡claro! una emancipación con la ayuda de los papás, más que autonomía es "un chuleo" a la familia.
Si Cataluña consigue la independencia absoluta, España deberá considerarla como un estado soberano, con el que se han roto todos los "lazos familiares" y compromisos que tenían, para pasar automáticamente al tratamiento de estado a estado, en donde ambos negociaran en base a los intereses de cada uno.
Nadie ignora que la fórmula del desarrollo y el progreso de un país cualquiera, se halla en la producción de bienes y servicios, y en la competitividad de los mismos en los mercados. Así se mide el crecimiento o decrecimiento de cualquier empresa, negocio o estado.
Si Cataluña espera ser independiente pero a su vez conservar toda su influencia comercial en el territorio español, y que España se siga sintiendo comprometida con el Estado Catalán por los lazos que durante siglos les han unido, que se les quite de la cabeza. La balanza comercial de Cataluña con España dependerá de las condiciones que Cataluña ofrezca a España, y viceversa.
Por lo tanto, esos dos tercios del producto catalán consumido en España, se contemplarían dependiendo del consumo que Cataluña hiciera a España. Lo que España nunca iba a consentir, que su balanza de pagos con Cataluña fuera a favor de Esta.
Está muy claro, que los catalanes tienen prevista esta contingencia, y que sabrían buscar otros mercados para sus productos en caso de que con España no existiera un acuerdo comercial de interés para ambas naciones. Pero lo que no sabemos es como lo iban a conseguir en un mercado europeo cada vez más competitivo y difícil.
Otros de los aspectos complicados que se le presentaría a Cataluña, es en el deportivo. ¿Cómo iba a desarrollar sus competiciones en el ámbito nacional e internacional? Es impensable, que, el Club de Fútbol Barcelona, uno de los mejores equipos del mundo en la actualidad, se viera obligado a participar en una absurda liga compuesta solamente por equipos catalanes.
Si los catalanes quieren la independencia ¡que se la den! Pero que sepan, que, de España van a recibir lo mismo que ellos den: todo o nada. Si dejan de ser españoles, que lo sean con todas las consecuencias. ¡Ah! y que Europa les acepte como nación soberana. Que esa es otra.