Recuerdo en aquellos años más negros del Franquismo, como nos decían que los comunistas tenían rabo y olían a azufre. Por desgracia nunca faltaron personas que creyeron en aquel tipo de propaganda; pero había que ser muy bruto para creer semejante patraña. Aquella España recién salida de una terrible guerra y medio analfabeta, era proclive debido a las circunstancias, a entender aquellos mensajes como ciertos.
Han pasado 70 años de aquello, y después de 35 años de Democracia, existen dirigentes de ideología de izquierdas, que recurren al mismo sistema de propaganda política: pretender llevar a las mentes de la clase trabajadora, que, los males que les aquejan los culpables son el capital y la derecha. Ellos, aunque se han montado en el euro y viven a base de boato y suntuosidad (y sin vergüenza) están libres de toda culpa.
Recuerdo a la señora Vicepresidenta del Gobierno, decir en un instituto, que el PP representa el miedo. Ninguno de los chavales o chavalas tuvo la osadía de preguntarle si ella también le tenía miedo al PP.
Después de ocho años de "vacas gordas" con el PP y seis años de "vacas flacas" con el PSOE, todavía los propagandistas del socialismo siguen recurriendo a la misma técnica fascista: criminalizar ( en este caso a la derecha) de sus males. Ellos están libres de toda culpa y nada tienen que ver con las desgracias de los trabajadores.
Son perversos y malignos. (Pájaros de mal agüero) Saben perfectamente que su supervivencia a base de cruceros por el Báltico, áticos de lujo, mansiones suntuosas, comidas y cenas en restaurantes de cinco tenedores, y demás ostentaciones dependen exclusivamente de la credibilidad que les tengan obreros; no como políticos, pues son la negación del político decente y honrado.
Hasta donde llegan sus maldades, que dicen, que con un PP en el gobierno, estarían mucho peor. Y lo dicen serios, sin reírse, y sin que se les caiga las caras de vergüenza. Cuando todos sabemos que con el PP el obrero trabajaba y ganaba mucho dinero.
Pero llega un momento, que demostrando tanta desvergüenza y falta de pudor, me pregunto si se creen ellos mismos sus mentiras, por eso me pregunto si son perversos o imbéciles.