Que Zapatero y Comparsas de dos o tres sueldos millonarios, comidas o cenas en restaurantes de cinco tenedores, son la aberración del pensamiento de izquierdas en toda su pureza, es un hecho que están demostrando día a día; y que ese pueblo ignorante, aunque de buena fe, no tuvo la suficiente inteligencia para darse cuenta en Marzo de 2008, que les estaban mintiendo descaradamente.
La filosofía de izquierdas y Zapatero, se parecen como una sardina a un elefante. Zapatero, al que se auto denomina rojo, representa a una casta de individuos más cerca de ser una secta, que sólo les interesa hacer sus santas voluntades, importándoles un comino el pueblo y sus circunstancias.
Aunque ese Pueblo se ha dado cuenta tarde de que estaba siendo estafado por un trilero de la política, la dicha va a ser buena, ya que hoy Zapatero tienen menos valor que un euro de hoja de lata, y en las próximas elecciones va a acabar en las alcantarillas de los desechos.
Si Zapatero hubiera sido un buen socialista, jamás hubiera lo que ha hecho. ¿Y que hubiera hecho un buen presidente en 2008 al margen de su ideología?
Felipe González tuvo muy claro que la España de 1982 necesita una urgentísima reconversión industrial, y así lo hizo. Pero también sabía perfectamente que iba a destruir puestos de trabajo; pero se calló, y prometió todo lo contrario a los ciudadanos. Es que la izquierda jamás dirá la realidad cuando es negativa a sus proyectos, siempre la disfrazará de forma que no atente contra ellos. Pero indefectiblemente, la realidad acaba imponiéndose siempre por mucho que se la disfrace, y al final, es la que descubre a los fulleros como Zapatero.
Si Zapatero hubiera sido un presidente de izquierdas honrado y consecuente con sus ideas, cuando alemanes, franceses y Obama le conminaron a tomar las medidas que ha tenido que tomar, medidas que empobrecen más a los pobres, tenía que haber dimitido, pues de un plumazo derribaba todas sus promesas electorales. Y al igual que Nicolás Salmerón dimitió de presidente de gobierno por no firmar unas sentencias de muertes, Zapatero hubiera quedado como un presidente honesto al negarse a tomar medidas que atentan contra la clase obrero. Pero pedir esto a Zapatero, es como pedirle peras a los alcornoques.


Escribe un comentario